Crítica de: NEDS

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Lejos de los maestros del género.

No es la primera vez ni mucho menos, que existe un acercamiento cinematográfico al mundo de la adolescencia desde multitud de prismas. El más eficaz y menos arriesgado a la hora de realizar una película es sin duda alguna los conflictos que se crean en torno a esta edad, los problemas que se suceden y sobre todo la búsqueda de una identidad que en un punto determinado se ha perdido o se encuentra difusa. En este sentido, podemos hablar desde su vertiente más comercial con “Mentes peligrosas” con la intrépida Michelle Pfeiffer, hasta películas más crudas que afrontan el problema desde una perspectiva más profunda, como la extraordinaria “Ciudad de Dios”.

“No educados y delincuentes” es la base en la que se centra este drama juvenil que toma como raíz principal la metamorfosis que se produce en una mente joven prácticamente pura y virginal hasta convertirse en un adolescente delincuente, estudiando como influencias decisivas de este nuevo comportamiento las bases familiares, culturales y sociales.

El actor y director Peter Mullan afronta un proyecto que no le es en absoluto indiferente y que ha vivido en su propia piel aunque de manera probablemente más suave. Y lo hace con muchísima voluntad pero con poco acierto en no pocos momentos que se antojan fundamentales. La película al subgénero no aporta nada, se disfruta con relativa facilidad y en este sentido es agradable, pero no consigue el punto de emoción o empatía que necesita para que discurra por cauces más trascendentes. No se trata de una más en el sentido más estrictamente negativo, pero sí de una película que al no mostrar nada nuevo se queda como un puro producto entretenido al que poder comparar y encasillar con otros del mismo estilo.

Toda la fuerza tanto dramática como emotiva la aporta el novel y actor no profesional Conor McCarron. Su gesto concreto, su facilidad para tratar de tú a tú a la cámara sin ningún complejo, y sobre todo su expresividad dentro de gestos aparentemente convencionales adquieren tal grado de realismo que lo convierten en el auténtico bastión en el que la película se sostiene. En este sentido, es inevitable la comparación con aquel debut de Thomas Turgoose que siendo también un actor no profesional consiguió un excelente trabajo en “This is England” y más tarde en “Somer´s Town”, ambas película del inglés Shane Meadows y con cierta similitud en el subgénero tratado, aunque con más acierto.
Es evidente que Mullan bebe de diversas fuentes en cuanto a cine social se refiere, que van desde Einstein hasta Danny Boyle, pasando evidentemente por el neorrealismo italiano, y sobre todo el auténtico dominador del género Ken Loach. Con este último intervino en películas como “Riff Raff” y “Mi nombre es Joe” (película que le valió el premio al mejor actor en el Festival de Cannes del 98). De Loach absorbe casi todo. Y algunos aspectos los aborda con tacto, pero otros los trata de una manera excesivamente superficial. En este aspecto, es sin duda Andra Arnold, con películas como “Red Road” o “Fish Tank” la que mejor ha sabido entender la esencia de este tipo de cine y la que mejor se ha acercado a un submundo complejo pero intenso, oscuro pero vital.

“Neds” adolece de un realismo más profundo, le sobran momentos surrealistas que lejos de aportar algo interesante ridiculizan al personaje, y le falta un mayor acercamiento a la realidad urbana así como a la realidad familiar de manera que el puzle se vaya formando sin sobresaltos y sin perspectivas abruptas de una situación difícilmente adaptable al ambiente creado.

Una película que se puede recomendar, que entretiene, pero que no se eleva a la categoría de imprescindible y que está lejos de los maestros del género.


sergio_roma00@yahoo.es

1 Cine-Comentarios:

  1. Carol dijo...:

    La tengo apuntada, aunque me temía lo que me confirmas, que va a ser una peli más. Un abrazo

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