Crítica de: 12 años de esclavitud

Etiquetas:

http://2.bp.blogspot.com/_55i2EntjLes/TLSn_Gfv5SI/AAAAAAAAAUE/vjmtTVGPb0g/s1600/4.png

El esclavo culto

Si bien la trayectoria del director y fotógrafo inglés Steve McQueen [III] no es extensa hasta la fecha, lo que no cabe ninguna duda es que su comienzo ha sido realmente destacado. Si con “Hunger”, su debut en 2008 sorprendía por su madurez y gran trabajo de dirección, la grandísima película que supuso “Shame" le elevó automáticamente a la categoría de autores con sello propio, talento natural y a tener en cuenta. Siempre, eso sí, acompañado por la interpretación de Michael Fassbender, realizando siempre trabajos soberbios.

“12 Años de Esclavitud” nos acerca a un tema siempre delicado y controvertido como es la esclavitud, y en concreto la esclavitud de africanos de raza negra en la América del siglo XIX. No son muchas las películas que han abordado este tema con la solidez necesaria, si bien a todos nos viene a la cabeza la serie “Raíces Profundas” de finales de los años 70, películas como “La Esclava Libre” de Raoul Walsh, “Mandingo” de Richard Fleischer, “Amistad” de Steven Spielberg o “Amazing Grace” de Michael Apted han sabido darle un enfoque acertado sobre una de las mayores vergüenzas de la historia reciente de la humanidad. Sin olvidar, por supuesto “Django Desencadenado” donde Quentin Tarantino se despachaba con placer contra los esclavistas a modo de redención histórica necesaria.

En esta ocasión, la película dirigida por Steve McQueen [III] aborda el tema desde una perspectiva real, basándose en la propia biografía de Solomon Northup, un culto violinista negro que vive tranquilamente con su familia como persona libre, y que tras pasar una noche con dos desconocidos bajo la promesa de un trabajo ambicioso, es drogado y secuestrado para venderlo ilegalmente como esclavo en una plantación de algodón de Louisiana. A partir de aquí comenzará una encarnizada lucha, primero por comprender las circunstancias en las que se encuentra privado de libertad, posteriormente la supervivencia en unas circunstancia de vida tan hostiles y por último su intento de recuperar la libertad perdida y sobre todo la compañía de su familia.

Toda la dura historia de Solomon Northup está narrada con una solidez impecable. Prácticamente cuesta encontrar algún cabo suelto o alguna fisura en una producción que ha cuidado al límite todos y cada uno de los detalles; desde una dirección nuevamente magistral, un guión correctamente construido por John Ridley, la siempre destacada música de Hans Zimmer y la sobria fotografía de Sean Bobbitt. Una película Todo correctamente enlazado para que la película mantenga constantemente un elevado nivel de similitud, emoción y drama. A esto hay que añadirle, por supuesto, un acertado reparto con dos interpretaciones magistrales. Nuevamente Michael Fassbender realiza un trabajo enorme, en un papel difícil pero a la altura de su talento, y dejando un sello tan particular que convierte al personaje en inolvidable. Del mismo modo Chiwetel Ejiofor, al que ya conocíamos de “American Gangster” o de “Hijos de los hombres”, realiza un trabajo formidable logrando que Solomon Northup se convierta en un personaje con la suficiente credibilidad para que le veamos como un esclavo diferente y se pueda sentir la empatía necesaria para que la historia recorra caminos certeros en el corazón del espectador. Todo pues, está muy bien encajado, y perfilado sin duda alguna para posicionarse en la primera línea de la carrera hacia el Oscar.

Si bien “12 Años de Esclavitud” se trata de una gran película, se echa de menos de Steve McQueen [III] ese riesgo de autor que sí encontramos en “Hunger” y sobre todo en “Shame”. Esta última asume pocos o casi ninguno, y eso la impide sobrevolar terrenos más elevados dentro de la dirección e impide que nos encontremos ante una obra mayor, que era lo que se esperaba de McQueen tras su anterior película.


sergio_roma00@yahoo.es
twitter: @sergio_roma

0 Cine-Comentarios:

Publicar un comentario