Crítica de: Un lugar donde quedarse

Etiquetas:

http://3.bp.blogspot.com/_55i2EntjLes/TLSomcfPypI/AAAAAAAAAUU/lkx-sfjdZYo/s1600/2.png

American -low- beauty


Hay dos características esenciales que destacan en el interesante cine de Sam Mendes y que le definen con discreción. Por un lado, el enorme peso que debe soportar, -y que afronta con dignidad- a raíz del éxito de su ópera prima y ciertamente sobrevalorada “American Beauty”, por la que recibió un Oscar hace diez años. A partir de aquella se espera demasiado de sus películas, y generalmente y también por este motivo, suelen resultar en ocasiones decepcionantes (Jarhead) en un exhaustivo y crítico visionado. La segunda característica es su capacidad de adoptar un guión bien estructurado, y otorgarle un ligero y genuino sabor de autor que puede o no dejar indiferente, pero que en líneas generales aguanta el paso del tiempo con una dignidad impropia y sin pretensiones enmascaradas de falsa trascendencia.

En esta ocasión, el cineasta inglés vuelve a modelar personajes, adoptar pensamientos y comportamientos de los mismos, y hacerles bailar al son de una comedia que pretende atrapar el lado más extravagante del género humano y a su vez mostrar sus debilidades más íntimamente escondidas.

Una convencional pareja (inevitable la comparación con su anterior “ Revolutionay Road”) que van a ser padres en breve llegan a la precipitada conclusión de que sus vidas carecen de raíces, y que su lugar lejos de haberlo encontrado, se encuentra aún por descubrir. De esta manera, el atractivo guión de Dave Eggers y Vendela Vida se divide en curiosos capítulos con el nombre del lugar donde pretenden quedarse (Denver, Phoenix, Tucson, Madison, Montreal, Miami…) y que irá motivado por la presencia de algún familiar o amigo a cuál más excéntrico y que centrará por unos minutos la atención del espectador para devolverla finalmente a la pareja protagonista (John Krasinski y Maya Rudolph), que si bien demuestran tener buena química, no terminan nunca de convertirse en una pareja poderosa que pudieran por sí solos mantener en pie la película. En general aciertan en sus simpáticas interpretaciones, pero se les hecha en falta algo más de atrevimiento frente a la cámara. Como secundarios podemos destacar en un inicio a Jeff Daniels como padre atípico, y a una Maggie Gyllenhaal que nos regala algunos de los momentos más divertidos de la película.

Atípica y desigual “semi-road movie” que traslada muchas de las inquietudes cinematográficas de Sam Mendes y que nos proporciona tantos ratos divertidos como momentos planos e irregulares y que se embarca con valentía en un viaje sin retorno en busca de una convencional felicidad, y con un abanico de extraños personajes que mantendrán el interés (con más o menos acierto según se corresponda) sin demasiadas complicaciones, quedándose en muchas ocasiones sin combustible cuando el citado viaje pareciese entrar en su momento más trascendental.

Mendes tira de oficio, maneja con seriedad un elegante guión y nos entrega un elaborado producto, donde la imagen se cuida como en él es habitual y donde pese a las debilidades narrativas se confirma como un cineasta solvente y de maneras contrastadas, al que por ello precisamente se le debe exigir más carga dramática aún en su enfoque tan irónico, y al que se le debe reclamar una más elaborada y estricta mirada social dentro de esa inquietud que consiste en presentar incómodos espejos a personajes envueltos en egos insustanciales.

Queda mucho por descubrir en un director con ambiciones, que de momento nos deja una entretenida y discreta comedia de factura desigual.


sergio_roma00@yahoo.es

1 Cine-Comentarios:

  1. Anónimo dijo...:

    agrhhhhhhhhhhhhhh !!!
    que mala dios mio !!!

    que asco me ha dado hasta que la he borrado a mitad ver….y eso que la tenia bajada en HD 1080p…

    me ha dado asco , es una gente repulsiva y falsa toda ella y la protagonista mulata , dios , que fea es la pobre…..

    saludos y felicidades por el blog !

Publicar un comentario